Vuelvo a comerme la cabeza...
Yo pensaba que se me pasaría hablando las cosas...Que dejaría de pensar en él...Aunque él realmente me da igual. Me ha hecho daño. No le importaron mis sentimientos. No quiero estar con una persona así...Yo dándolo todo y él simplemente me consideraba un entretenimiento... ¡¡No es justo!!
Bueno...realmente hablo sin contar nada...Empezaré por el principio. Yo soy una chica muy reservada con mis cosas...apenas cuento nada. Soy de esas que para decir que les gusta un chico tiene que gustarle mucho mucho mucho. Pues esto me pasó en el mes de mayo. Conocí a un chico que estudiaba en mi mismo campus. Guapo, inteligente, jovencito, trabajador...El chico ideal para mí, lo que yo andaba buscando. Empezamos a coincidir por la universidad, en el comedor...y quedamos unas cuantas veces para comer juntos... Las cosas iban bien... Nos gustábamos y se notaba...
Y ya sabéis como es el final de un curso...Sólo apareces por la escuela para entregar trabajos terminados a última hora o recuperar esa práctica a la que no pudiste asistir en su momento...No le veía pero seguíamos en contacto permanente. Los móviles e internet nos ayudaron bastante. Raro era el día que no nos contábamos todo lo que habíamos hecho o lo que teníamos pensado hacer durante toda la semana. Realmente sabíamos casi todo el uno del otro. Como no vivimos muy lejos (unos 40km) quedamos unas cuantas veces entre examen y examen para vernos. Hasta que pasó lo que tenía que pasar. Para mi no era un rollo. Y para cualquiera que nos viera tampoco. Estábamos bien juntos. O eso creia yo.
Y así llegó el verano. Se terminaron todos los exámenes para todo el mundo. Mi mejor amiga por fín volvía de pasar un año fuera estudiando. La echaba de menos y tenía unas ganas locas de contárselo todo. De que le conociera y de que viera que era perfecto para mí. Yo no le había contado todo lo que ya había pasado entre nosotros. Quería que antes le conociera. Así que un día lo organicé todo. Ella me acompañaría a verle actuar en un teatro en una obra de aficionados...Él ponía la música en el escenario...Y allí fuimos. Estaba muy guapo con su saxo allí en medio, con su barbita de unos días que le hacía más atractivo aún. Vimos la obra. Nos aburrimos viendo la obra...pero por verle a él me da igual. Le esperamos a la salida del teatro para presentarles y salir a tomar algo a una cafetería cercana. Todo fue bien, el típico encuentro de presentación. Llegó la hora de marcharse y quedamos para vernos al día siguiente en mi ciudad. Todo tan normal.
Así estuvimos viéndonos días contados durante el verano. Entre mis prácticas universitarias y sus trabajillos no coincidíamos mucho, pero a mi me bastaba. Sabía que cuando volviera a empezar el curso le vería prácticamente a diario. Que estaríamos bien. Me gustaba y quería ver las cosas así. Y él me seguía la corriente. Daba muestras de que también quería llegar a esa situación.
Pero de repente todo cambió. En agosto ya le vi muy poco. Muy poco. Ya sus conversaciones eran más bien cortantes. Y se le notaba ido...distante...no contaba nada... Yo todo esto se lo contaba a mi mejor amiga. Que ya no quería quedar. Que parecía que me esquivaba. que le daba hasta el comienzo del nuevo curso para volver a ser el mismo.
Cuando ya lo daba por perdido (estaba pillada pero tonta no soy...) surgió la oportunidad de quedar como quien no quiere la cosa (yo tenía que ir a su ciudad) . Así intentaría aclarar las cosas. Simplemente que no jugara conmigo dándome largas. Aunque yo ya lo tuviera claro. Quería que me lo dijera a la cara. Que no me gustan sus formas. Pero no hubo forma. No lo vi ese día. Olvidado por completo.
Yo seguía encontrándomelo por internet. Pero ya era como con cualquier otro amigo...sólo que un poco más. Y cuando una está cegada sólo ve lo que le interesa ver...seguro que sabeis de que os hablo. Y yo, tonta de mi volví a intentar quedar con él. Una semana antes de las fiestas grandes de su ciudad le dije que lo más probable es que fuera con mi amiga, pero que a ella no la veia muy convencida. Y él me dijo: - Ah, no? está conectada? agrégala a la conversación que lo intento yo...
Y lo hice. Y fue lo peor que pude hacer. Ella no lo había vuelto a ver desde el teatro. Me decía que hablaba con ella tan normal, como si la conociese de toda la vida. Y yo, tonta otra vez, pensando, ¡qué bien!, el chico que me gusta y mi mejor amiga se llevan bien... Hasta que unos días después, no habían pasado muchos, ella empieza una conversación conmigo asi: Cris, que marrón.
Lo veía venir. Ella había sido sincera conmigo. Él le había propuesto ir a un concierto y a cenar. Ella le dio calabazas. Conmigo como excusa. Sabía lo que había. Y que me haría daño. Ella dice que no le gusta. Ahora creo que me lo dijo para quitarse un peso de encima. Pero sigue hablando con él. Sigue dándole esperanzas. Es un tío...¿No habrá más en todo el mundo?...
Ayer se lo volví a preguntar. ¿Te sigue hablando?La respuesta fue sí. Le sigue tirando los trastos. Sigue insistiendo y ella no le frena. Me hubiera dado igual que se liará con el resto de mujeres del mundo. Pero ella no. No quiero verlos juntos. Ni sabiendo que yo jamás lo tendré. No lo soportaría. No, con ella no. Nunca nos hemos enfadado. Él lo va a conseguir. Sólo le pedí una cosa en mi vida y fue ayer. - Con que me digas que con él nunca habrá nada más allá de lo que puedas tener por aquí me conformo. Su respuesta fue: Cris, veo injusto que me pidas eso. ¿Ahora que pienso yo? Pues que en cuanto pueda lo harán aunque sea a mis espaldas. Yo no quiero verlo. Ahora en quién confío. Amigas. Espero que me lo demuestre.
Quiero dejar las cosas claras. Cuento contigo en esto o no. Deja de torearme e intentar llevarme por donde tu quieres. Estoy harta. O estás conmigo o estás con él. Os pierdo a los dos. O me ayudas a superar su pérdida. Sé clara. Después de tantos años creo que me lo merezco. Sólo no me pidas que lo entienda y que todo puede seguir igual. No. Entiéndeme tú a mí.
Cris...
PD : Perdón por el rollo-culebrón...
Yo pensaba que se me pasaría hablando las cosas...Que dejaría de pensar en él...Aunque él realmente me da igual. Me ha hecho daño. No le importaron mis sentimientos. No quiero estar con una persona así...Yo dándolo todo y él simplemente me consideraba un entretenimiento... ¡¡No es justo!!
Bueno...realmente hablo sin contar nada...Empezaré por el principio. Yo soy una chica muy reservada con mis cosas...apenas cuento nada. Soy de esas que para decir que les gusta un chico tiene que gustarle mucho mucho mucho. Pues esto me pasó en el mes de mayo. Conocí a un chico que estudiaba en mi mismo campus. Guapo, inteligente, jovencito, trabajador...El chico ideal para mí, lo que yo andaba buscando. Empezamos a coincidir por la universidad, en el comedor...y quedamos unas cuantas veces para comer juntos... Las cosas iban bien... Nos gustábamos y se notaba...
Y ya sabéis como es el final de un curso...Sólo apareces por la escuela para entregar trabajos terminados a última hora o recuperar esa práctica a la que no pudiste asistir en su momento...No le veía pero seguíamos en contacto permanente. Los móviles e internet nos ayudaron bastante. Raro era el día que no nos contábamos todo lo que habíamos hecho o lo que teníamos pensado hacer durante toda la semana. Realmente sabíamos casi todo el uno del otro. Como no vivimos muy lejos (unos 40km) quedamos unas cuantas veces entre examen y examen para vernos. Hasta que pasó lo que tenía que pasar. Para mi no era un rollo. Y para cualquiera que nos viera tampoco. Estábamos bien juntos. O eso creia yo.
Y así llegó el verano. Se terminaron todos los exámenes para todo el mundo. Mi mejor amiga por fín volvía de pasar un año fuera estudiando. La echaba de menos y tenía unas ganas locas de contárselo todo. De que le conociera y de que viera que era perfecto para mí. Yo no le había contado todo lo que ya había pasado entre nosotros. Quería que antes le conociera. Así que un día lo organicé todo. Ella me acompañaría a verle actuar en un teatro en una obra de aficionados...Él ponía la música en el escenario...Y allí fuimos. Estaba muy guapo con su saxo allí en medio, con su barbita de unos días que le hacía más atractivo aún. Vimos la obra. Nos aburrimos viendo la obra...pero por verle a él me da igual. Le esperamos a la salida del teatro para presentarles y salir a tomar algo a una cafetería cercana. Todo fue bien, el típico encuentro de presentación. Llegó la hora de marcharse y quedamos para vernos al día siguiente en mi ciudad. Todo tan normal.
Así estuvimos viéndonos días contados durante el verano. Entre mis prácticas universitarias y sus trabajillos no coincidíamos mucho, pero a mi me bastaba. Sabía que cuando volviera a empezar el curso le vería prácticamente a diario. Que estaríamos bien. Me gustaba y quería ver las cosas así. Y él me seguía la corriente. Daba muestras de que también quería llegar a esa situación.
Pero de repente todo cambió. En agosto ya le vi muy poco. Muy poco. Ya sus conversaciones eran más bien cortantes. Y se le notaba ido...distante...no contaba nada... Yo todo esto se lo contaba a mi mejor amiga. Que ya no quería quedar. Que parecía que me esquivaba. que le daba hasta el comienzo del nuevo curso para volver a ser el mismo.
Cuando ya lo daba por perdido (estaba pillada pero tonta no soy...) surgió la oportunidad de quedar como quien no quiere la cosa (yo tenía que ir a su ciudad) . Así intentaría aclarar las cosas. Simplemente que no jugara conmigo dándome largas. Aunque yo ya lo tuviera claro. Quería que me lo dijera a la cara. Que no me gustan sus formas. Pero no hubo forma. No lo vi ese día. Olvidado por completo.
Yo seguía encontrándomelo por internet. Pero ya era como con cualquier otro amigo...sólo que un poco más. Y cuando una está cegada sólo ve lo que le interesa ver...seguro que sabeis de que os hablo. Y yo, tonta de mi volví a intentar quedar con él. Una semana antes de las fiestas grandes de su ciudad le dije que lo más probable es que fuera con mi amiga, pero que a ella no la veia muy convencida. Y él me dijo: - Ah, no? está conectada? agrégala a la conversación que lo intento yo...
Y lo hice. Y fue lo peor que pude hacer. Ella no lo había vuelto a ver desde el teatro. Me decía que hablaba con ella tan normal, como si la conociese de toda la vida. Y yo, tonta otra vez, pensando, ¡qué bien!, el chico que me gusta y mi mejor amiga se llevan bien... Hasta que unos días después, no habían pasado muchos, ella empieza una conversación conmigo asi: Cris, que marrón.
Lo veía venir. Ella había sido sincera conmigo. Él le había propuesto ir a un concierto y a cenar. Ella le dio calabazas. Conmigo como excusa. Sabía lo que había. Y que me haría daño. Ella dice que no le gusta. Ahora creo que me lo dijo para quitarse un peso de encima. Pero sigue hablando con él. Sigue dándole esperanzas. Es un tío...¿No habrá más en todo el mundo?...
Ayer se lo volví a preguntar. ¿Te sigue hablando?La respuesta fue sí. Le sigue tirando los trastos. Sigue insistiendo y ella no le frena. Me hubiera dado igual que se liará con el resto de mujeres del mundo. Pero ella no. No quiero verlos juntos. Ni sabiendo que yo jamás lo tendré. No lo soportaría. No, con ella no. Nunca nos hemos enfadado. Él lo va a conseguir. Sólo le pedí una cosa en mi vida y fue ayer. - Con que me digas que con él nunca habrá nada más allá de lo que puedas tener por aquí me conformo. Su respuesta fue: Cris, veo injusto que me pidas eso. ¿Ahora que pienso yo? Pues que en cuanto pueda lo harán aunque sea a mis espaldas. Yo no quiero verlo. Ahora en quién confío. Amigas. Espero que me lo demuestre.
Quiero dejar las cosas claras. Cuento contigo en esto o no. Deja de torearme e intentar llevarme por donde tu quieres. Estoy harta. O estás conmigo o estás con él. Os pierdo a los dos. O me ayudas a superar su pérdida. Sé clara. Después de tantos años creo que me lo merezco. Sólo no me pidas que lo entienda y que todo puede seguir igual. No. Entiéndeme tú a mí.
Cris...
PD : Perdón por el rollo-culebrón...
